Metal por la Radio Comunitaria!

MISTIC METAL, SALUD POR LA SOLIDARIDAD!!


"Los que estamos somos la banda chingona porque no tuvimos miedo"




Toquin de Metal, en beneficio de Radio Comunitaria en Cuernavaca



Compañeros,

En el M33 hemos decidido lanzarnos, una y otra vez, a romper el cerco informativo al que nos tienen sometidos los monopolios de la comunicación, tenemos como proyecto abrir una radio comunitaria que transmita via internet y por frecuencia modulada para todo Cuernavaca (de inicio), y que sea de todas y todos los que estamos aportando nuestro granito de arena en contra de este injusto sistema.

Tenemos la necesidad de juntar unos “centavitos” para comprar el equipo de transmisión y acondicionar la cabina, por eso estamos haciendo diferentes actividades, como esta tocada totalmente organizada y apoyada por jovenes, para jóvenes (y menos jóvenes) cuyo genero musical es el Evil Metal en sus vertientes posibles: negro, doom, progresivo, experimental, ...


Así es que los invitamos para que nos acompañen un rato y a que nos ayuden a difundir con sus contacto estas actividades.



Movimiento M33

¿Que donde es?: La cita es en Calle Nacional # 15, Col. Santa María Ahuacatitlan ( a 200 mts de que inicia el empedrado despues de pasar la glorieta de Zapata)

TRailer Dilo con un documental,

Sesión de Edición en el Taller de Cine, Despertando a México en el M33.

Exposición Menú Visual, Talleres Guayaba y el colectivo Inmobiliaria en el M33


Muestra Menú visual se presenta en
el M33


Escrito por Jorge Sifuentes Cañas
Jueves, 01 de Abril de 2010 00:00
CUERNAVACA. Menú visual es una muestra colectiva alternativa,
conformada por más de 20 jóvenes creadores, en su mayoría
estudiantes de las facultades de Artes y Arquitectura de la Universidad
Autónoma del estado de Morelos (UAEM), que se inauguró
recientemente en el M33, un espacio independiente para la cultura en
la ciudad.





















Ubicado en la calle de Matamoros 33 (de ahí su nombre) en pleno
centro, el M33 pretende consolidarse como un lugar de encuentro
entre las diversas organizaciones ambientalistas, políticas y sociales
de Cuernavaca. Desde hace tres años, en sus instalaciones se han
llevado a cabo diferentes actividades, como talleres y conferencias
sobre movimientos sociales, medicina tradicional, medio ambiente y
ciclos de cine.





















En este espacio, surge el trabajo de Talleres La guayaba, un
colectivo que promueve actividades de difusión y enseñanza
artística en varias disciplinas visuales y plásticas. A partir de esta
iniciativa, se promueve la participación y difusión de creadores
independientes y se programan diversos eventos culturales,
como es el caso de Menú visual, organizado en coordinación
con Inmobiliaria, un proyecto colectivo de intervención de
espacios abandonados con la participación de más de
20 jóvenes, la mayor parte de ellos estudiantes de la UAEM.


Menú visual es una exposición colectiva que abarca diversas
disciplinas como fotografía, video instalación, dibujo, pintura e
intervención del espacio, adaptada a las características del
inmueble, mitad casa y mitad vecindad, con más de un siglo de antigüedad.

Fotos: Inmobiliaria de arte

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Taller de Lenguaje cinematográfico en el M33



Los pasados 13 y 14 de Marzo, en las instalaciones del M33, (Matamoros 33 col. Centro en Cuernavaca, Morelos), se realizó la 2da parte del Taller de Comunicación Popular Alternativa COPAL, haciendo énfasis esta vez en el Lenguaje Cinematográfico enfocado a Documental.


Los participantes al taller fueron los compañeros de Despertando a México, cuya actividad principal es la difusión de documentales en el metro del Distrito Federal,

y esta vez, se preparan para la realización de sus propios documentales. Este taller tendrá una tercera sesión donde se trabajará con cada uno de sus temas desarrollados para planear la
producción.



PACTO MORELOS 15 de febrero de 2010.





A màs de 2 meses de haberse instalado el Campamento de la Resistencia Electricista en el zòcalo de Cuernavaca, nos recibiò la comitiva de jubilados para llevar a cabo la asamblea plenaria del Pacto por la Soberanìa alimentaria y energètica los derechos de los trabajadores y las Garantìas constitucionales, reconociendo la intensa labor que llevan a cabo para informar sobre los amparos de usuarios de Luz y Fuerza del centro y promoviendo la huelga de pagos, con compañeros de toda una vida de lucha como Don Ambrocio Caballero que ha estado todos los dìas en el campamento, y don Adriàn Castrejòn, quien entrò a trabajar allà por 1945 y se mantienen en pie de lucha con la mayorìa de los trabajadores del SME que no han aceptado su liquidaciòn.

Las organizaciones del pacto resolvimos lo siguiente:

1.- Apoyo total a la lucha del movimiento estudiantil de la UAEM en contra de la imposiciòn del Estatuto Universitario que lesiona la autonomìa, al modificar sustancialmente los derechos universitarios, eliminando las Facultades y transformàndolos en Centros Educativos, con severas consecuencias en la enseñanza superior, ya que ademàs de eliminar la capacidad de decisiònde la comunidad, elimina representaciòn y derechos de los estudiantes, trabajadores y acadèmicos bajo la lògica neoliberal y privatizadora dominante en la administraciòn universitaria y las polìticas gubernamentales. Por ello, respaldamos las asambleas y las movilizaciones que se estàn llevando a cabo por la base estudiantil y rechazamos cualquier intimidaciòn o amenaza que sufran en esta lucha por hacer valer sus derechos.

2.- Repudiamos de manera absoluta la disposiciòn autoritaria del gobierno federal de dar por concluidas las relaciones laborales de los trabajadores de Cananea, quienes han sostenido una prolongada huelga en defensa de sus derechos, por lo que nos oponemos a la amenaza latente de la entrada de militares y policìas federales a la mina para reabrirla, aùn cuando los mineros han demostrado la justeza de sus demandas. Si el gobierno panista no entiende las razones històricas que dieron orìgen a la revoluciòn de 1910 con el antecedente de la represiòn a los mineros de Cananea en 1906, la clase trabajadora de este paìs no debemos tolerar un agravio de esta naturaleza, por lo que nos sumamos a la convocatoria de la Asamblea Nacional de Resistencia para impulsar una huelga general en todo el paìs en el mes de marzo en apoyo al SMEy a los mineros y en defensa de las demandas que se han aprobado en el Congreso Social en Querètaro el 5 y 6 de febrero.

3.- Nos oponemos a la aplicaciòn del Impuesto sobre la renta (ISR) que el gobierno empezò a cobrar a las pensiones de los jubilados, porque lesionan gravemente las posibilidades de vida de quienes ya fisicamente no pueden laborar como lo hicieron durante toda su vida productiva.

4.- Invitamos a participar en el Foro en Defensa de la Educaciòn Pùblica que se llevarà a cabo el jueves 18 de febrero a las 4 de la tarde en el Auditorio Municipal de Tetela del Volcàn, donde se abordarà la inconstitucionalidad de la ACE y el proyecto alternativo que se requiere ante la crisis capitalista.

5.- Denunciamos que a 9 años del despido de cientos de trabajadoras y trabajadores de Rivetex y Confitalia no se les ha entregado el monto de sus liquidaciones econòmicas, por lo que la mayorìa de las mujeres que laboraron en esta empresa se encuentran sin posibilidad de entrar a otra fàbrica y se han dado inclusive casos de fallecimientos sin haber disfrutado del producto de su trabajo como establece la Constituciòn.

6.- Solicitamos el apoyo y solidaridad de todas las organizaciones para fortalecer la lucha del SME y los mineros, de las ex obreras de Rivetex y Confitalia, por lo que llevaremos estas demandas a los foros y asambleas que se llevaràn a cabo de acuerdo a las siguientes fechas:

a) El 20 de febrero en la Segunda Asamblea Nacional del Foro Social Mundial, preparatorio del Foro Social Temàtico donde se abordaràn las alternativas populares y sociales ante el neoliberalismo, a realizarse en el Faro de oriente en la Ciudad de Mèxico.
b) El Congreso Mundial de la IV Internacional a relizarse del 22 al 28 de febrero en Bèlgica.
c) Los Foros que con motivo del 32 aniversario del PCM se llevaràn a cabo el 4, 5 y 6 de marzo en las comunidades de San Vicente de Juàrez y en el Chivatito, en Ayala.
d) La Asamblea Extraordinaria de la Resistencia ocial, a realizarse el 16 de febrero en el auditorio del SME en la Ciudad de Mèxico.

Pacto por la Soberanìa Alimentaria y Energètica, losDerechos de los Trabajadores y las Garantìas Constitucionales en Morelos, integrantes de la Asamblea Nacional de Resistencia Social.

Evo Morales en México. Corre la voz!

Los pecados de Haití, Eduardo Galeano

15 ENERO 2010

La democracia haitiana nació hace un ratito. En su breve tiempo de vida, esta criatura hambrienta y enferma no ha recibido más que bofetadas. Estaba recién nacida, en los días de fiesta de 1991, cuando fue asesinada por el cuartelazo del general Raoul Cedras. Tres años más tarde, resucitó. Después de haber puesto y sacado a tantos dictadores militares, Estados Unidos sacó y puso al presidente Jean-Bertrand Aristide, que había sido el primer gobernante electo por voto popular en toda la historia de Haití y que había tenido la loca ocurrencia de querer un país menos injusto.

El voto y el veto

Para borrar las huellas de la participación estadounidense en la dictadura carnicera del general Cedras, los infantes de marina se llevaron 160 mil páginas de los archivos secretos. Aristide regresó encadenado. Le dieron permiso para recuperar el gobierno, pero le prohibieron el poder. Su sucesor, René Préval, obtuvo casi el 90 por ciento de los votos, pero más poder que Préval tiene cualquier mandón de cuarta categoría del Fondo Monetario o del Banco Mundial, aunque el pueblo haitiano no lo haya elegido ni con un voto siquiera.
Más que el voto, puede el veto. Veto a las reformas: cada vez que Préval, o alguno de sus ministros, pide créditos internacionales para dar pan a los hambrientos, letras a los analfabetos o tierra a los campesinos, no recibe respuesta, o le contestan ordenándole:
-Recite la lección. Y como el gobierno haitiano no termina de aprender que hay que desmantelar los pocos servicios públicos que quedan, últimos pobres amparos para uno de los pueblos más desamparados del mundo, los profesores dan por perdido el examen.

La coartada demográfica

A fines del año pasado cuatro diputados alemanes visitaron Haití. No bien llegaron, la miseria del pueblo les golpeó los ojos. Entonces el embajador de Alemania les explicó, en Port-au-Prince, cuál es el problema:
-Este es un país superpoblado -dijo-. La mujer haitiana siempre quiere, y el hombre haitiano siempre puede.
Y se rió. Los diputados callaron. Esa noche, uno de ellos, Winfried Wolf, consultó las cifras. Y comprobó que Haití es, con El Salvador, el país más superpoblado de las Américas, pero está tan superpoblado como Alemania: tiene casi la misma cantidad de habitantes por quilómetro cuadrado.
En sus días en Haití, el diputado Wolf no sólo fue golpeado por la miseria: también fue deslumbrado por la capacidad de belleza de los pintores populares. Y llegó a la conclusión de que Haití está superpoblado… de artistas.
En realidad, la coartada demográfica es más o menos reciente. Hasta hace algunos años, las potencias occidentales hablaban más claro.

La tradición racista

Estados Unidos invadió Haití en 1915 y gobernó el país hasta 1934. Se retiró cuando logró sus dos objetivos: cobrar las deudas del City Bank y derogar el artículo constitucional que prohibía vender plantaciones a los extranjeros. Entonces Robert Lansing, secretario de Estado, justificó la larga y feroz ocupación militar explicando que la raza negra es incapaz de gobernarse a sí misma, que tiene “una tendencia inherente a la vida salvaje y una incapacidad física de civilización”. Uno de los responsables de la invasión, William Philips, había incubado tiempo antes la sagaz idea: “Este es un pueblo inferior, incapaz de conservar la civilización que habían dejado los franceses”.
Haití había sido la perla de la corona, la colonia más rica de Francia: una gran plantación de azúcar, con mano de obra esclava. En El espíritu de las leyes, Montesquieu lo había explicado sin pelos en la lengua: “El azúcar sería demasiado caro si no trabajaran los esclavos en su producción. Dichos esclavos son negros desde los pies hasta la cabeza y tienen la nariz tan aplastada que es casi imposible tenerles lástima. Resulta impensable que Dios, que es un ser muy sabio, haya puesto un alma, y sobre todo un alma buena, en un cuerpo enteramente negro”.
En cambio, Dios había puesto un látigo en la mano del mayoral. Los esclavos no se distinguían por su voluntad de trabajo. Los negros eran esclavos por naturaleza y vagos también por naturaleza, y la naturaleza, cómplice del orden social, era obra de Dios: el esclavo debía servir al amo y el amo debía castigar al esclavo, que no mostraba el menor entusiasmo a la hora de cumplir con el designio divino. Karl von Linneo, contemporáneo de Montesquieu, había retratado al negro con precisión científica: “Vagabundo, perezoso, negligente, indolente y de costumbres disolutas”. Más generosamente, otro contemporáneo, David Hume, había comprobado que el negro “puede desarrollar ciertas habilidades humanas, como el loro que habla algunas palabras”.

La humillación imperdonable

En 1803 los negros de Haití propinaron tremenda paliza a las tropas de Napoleón Bonaparte, y Europa no perdonó jamás esta humillación infligida a la raza blanca. Haití fue el primer país libre de las Américas. Estados Unidos había conquistado antes su independencia, pero tenía medio millón de esclavos trabajando en las plantaciones de algodón y de tabaco. Jefferson, que era dueño de esclavos, decía que todos los hombres son iguales, pero también decía que los negros han sido, son y serán inferiores.
La bandera de los libres se alzó sobre las ruinas. La tierra haitiana había sido devastada por el monocultivo del azúcar y arrasada por las calamidades de la guerra contra Francia, y una tercera parte de la población había caído en el combate. Entonces empezó el bloqueo. La nación recién nacida fue condenada a la soledad. Nadie le compraba, nadie le vendía, nadie la reconocía.

El delito de la dignidad

Ni siquiera Simón Bolívar, que tan valiente supo ser, tuvo el coraje de firmar el reconocimiento diplomático del país negro. Bolívar había podido reiniciar su lucha por la independencia americana, cuando ya España lo había derrotado, gracias al apoyo de Haití. El gobierno haitiano le había entregado siete naves y muchas armas y soldados, con la única condición de que Bolívar liberara a los esclavos, una idea que al Libertador no se le había ocurrido. Bolívar cumplió con este compromiso, pero después de su victoria, cuando ya gobernaba la Gran Colombia, dio la espalda al país que lo había salvado. Y cuando convocó a las naciones americanas a la reunión de Panamá, no invitó a Haití pero invitó a Inglaterra.
Estados Unidos reconoció a Haití recién sesenta años después del fin de la guerra de independencia, mientras Etienne Serres, un genio francés de la anatomía, descubría en París que los negros son primitivos porque tienen poca distancia entre el ombligo y el pene. Para entonces, Haití ya estaba en manos de carniceras dictaduras militares, que destinaban los famélicos recursos del país al pago de la deuda francesa: Europa había impuesto a Haití la obligación de pagar a Francia una indemnización gigantesca, a modo de perdón por haber cometido el delito de la dignidad.
La historia del acoso contra Haití, que en nuestros días tiene dimensiones de tragedia, es también una historia del racismo en la civilización occidental.


Haití: ¿Donaciones para pagar una deuda odiosa? :: Eric Toussaint - Sophie Perchellet[1]


Una de las más grandes operaciones de ayuda de la historia podría resultar muy similar a la realizada después del tsunami de 2004, salvo que el modelo de reconstrucción adoptado sea radicalmente diferente. Haití ha quedado en parte destruido a consecuencia de un violento terremoto de magnitud 7. Todo el mundo gimotea y los medios de comunicación, ofreciéndonos imágenes apocalípticas, repiten los anuncios de ayuda financiera que los generosos Estados aportarán. Escuchamos que hay que reconstruir Haití, ese país abatido por la pobreza y «el infortunio». Los comentarios no van más allá del terrible cataclismo. Nos recuerdan precipitadamente que es uno de los países más pobres del planeta pero sin explicar las causas de esa pobreza. Nos dejan creer que esa pobreza se abatió sobre Haití porque sí, que es un hecho irremediable: «Es la desgracia que los golpea.»

Es indiscutible que esta nueva catástrofe natural ha causado daños materiales y humanos tan enormes como imprevistos. Una ayuda de urgencia es por lo tanto necesaria y todo el mundo está de acuerdo con eso. Sin embargo, la pobreza y la miseria de Haití no provienen de ese terrible temblor de tierra. Es necesario reconstruir el país porque éste ya había sido despojado de los medios para construirse. Haití no es un país libre ni siquiera soberano. Durante los últimos años, la política interior es realizada por un gobierno que está constantemente bajo la presión de las órdenes llegadas del exterior y de las maniobras de los grupos de poder locales.

Haití ha sido tradicionalmente denigrado y a menudo descrito como un país violento, pobre y represivo en el mejor de los casos. Casi no hay comentarios que nos recuerden la independencia conquistada en 1804 tras una cruenta lucha contra las tropas francesas de Napoleón. En vez de subrayar la gestión humanitaria y el combate por los Derechos Humanos, serán el salvajismo y la violencia las características asignadas a los haitianos. Eduardo Galeano habla de la «maldición blanca»: «En la frontera donde termina la República Dominicana y empieza Haití, hay un gran cartel que advierte: El mal paso. Al otro lado está el infierno negro. Sangre y hambre, miseria, pestes.»[2]

Es indispensable recordar la lucha de emancipación llevada a cabo por el pueblo haitiano, porque en represalia a esa doble revolución, a la vez antiesclavista y anticolonial, el país heredó «el rescate francés de la independencia», correspondiente a 150 millones de francos oro (o sea, el presupuesto anual de Francia en esa época). En 1825, Francia decidió que «los habitantes actuales de la parte francesa de Santo Domingo pagarán a la caja federal de depósitos y consignas de Francia, en cinco plazos iguales, año a año, el primero expirando el 31 de diciembre de 1825, la suma de ciento cincuenta millones de francos, destinada a indemnizar a los antiguos colonos que reclamaron una indemnización.»[3] Esto equivaldría a cerca de 21.000 millones de dólares actuales. Desde el comienzo, Haití tiene que pagar un alto precio, la deuda sería el instrumento neocolonial para facilitar el acceso a los múltiples recursos naturales de este país.

El pago de este rescate fue por lo tanto un elemento fundador del Estado haitiano. En términos jurídicos, esto significa que fue contraído por un régimen despótico y utilizado contra el interés de la población. Francia y después Estados Unidos, cuya zona de influencia se va ampliando en Haití desde 1915, son totalmente responsables. Mientras que habría sido posible enfrentarse a las dolorosas responsabilidades del pasado en 2004, la comisión Régis Debray[4] prefirió descartar la idea de una restitución de esta suma, con el pretexto de que no tenía «fundamento jurídico» y que eso podría abrir la «caja de Pandora». Las demandas del gobierno haitiano vigente fueron rechazadas por Francia: no ha lugar a reparaciones. Francia no reconoció tampoco su papel en el ignominioso regalo que hizo al dictador «Baby Doc» Duvalier en su exilio, ofreciéndole el estatuto de refugiado político y la inmunidad.

El reino de los Duvalier comenzó con la ayuda de Estados Unidos en 1957 y duró hasta 1986, fecha en que el hijo, «Baby Doc», fue derrocado por una rebelión popular. La violenta dictadura, ampliamente respaldada por los países occidentales, reinó durante cerca de 30 años. Estuvo marcada por un crecimiento exponencial de la deuda. Entre 1957 y 1986, la deuda externa se multiplicó por 17,5. En el momento de la fuga de Duvalier, representaba 750 millones de dólares. Posteriormente, aumentó, con los intereses y penalidades a más de 1.884 millones de dólares.[5] Esta deuda, lejos de servir a la población, que siguió empobreciéndose, estaba destinada a enriquecer al régimen. Por lo tanto es una deuda odiosa. Una investigación reciente demostró que la fortuna personal de la familia Duvalier (bien resguardada en cuentas de bancos occidentales) representaba unos 900 millones de dólares, o sea, una suma mayor que la deuda total del país en el momento de la fuga de «Baby Doc». Existe un proceso en curso ante la justicia suiza para la restitución al Estado haitiano de haberes y bienes mal adquiridos durante la dictadura de los Duvalier. Esos haberes están por el momento congelados por el banco suizo UBS, que impone unas condiciones intolerables en cuanto a la restitución de esos fondos.[6] Jean Baptiste Aristide, inicialmente elegido con un gran entusiasmo popular, fue posteriormente acusado de corrupcion y depuesto. A costa de convertirse en una marioneta de los Estados Unidos fue restablecido en el poder, solo para ser finalmente capturado y expulsado por las tropas de dicho pais. Aristide, desgraciadamente, tampoco fue innmune a la tragica malversacion de fondos y al endeudamiento establecidos por los Duvalier. Por otro lado, según el Banco Mundial, entre 1995 y 2001, el servicio de la deuda, es decir los intereses más la amortización de capital, alcanzó el considerable monto de 321 millones de dólares.

Toda la ayuda financiera anunciada en este momento debido al terremoto ya está comprometida en el pago de la deuda

Según las últimas estimaciones, más del 80 % de la deuda externa de Haití está en propiedad del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cada uno con un 40 %. Bajo su férula, el gobierno aplica los «planes de ajuste estructural», maquillados como «Documentos Estratégicos para la Reducción de la Pobreza» (DSRP). A cambio del recomienzo de los préstamos, se le concedió a Haití algunas anulaciones o alivios de la deuda, insignificantes pero que dan una imagen de buena voluntad de los acreedores. La Iniciativa Países Pobres Muy Endeudados (PPME), en la que Haití fue admitido es una maniobra típica de blanqueo de la deuda odiosa, como fue el caso con la República Democrática del Congo.[7] Así se reemplaza la deuda odiosa por nuevos préstamos, que se suponen legítimos. El CADTM considera estos nuevos préstamos como parte de la deuda odiosa, ya que sirven para pagar esa antigua deuda. Existe, por lo tanto, una continuidad del delito.

En 2006, cuando el FMI, el Banco Mundial y el Club de París aceptaron que Haití entrara en la iniciativa PPME, el stock de la deuda externa pública total era de 1.337 millones de dólares. En el punto de culminación de la iniciativa (en junio de 2009), la deuda era de 1.884 millones de dólares. Se decidió una anulación de la deuda de un monto de 1.200 millones de dólares para que «ésta fuera sostenible». Mientras tanto, los planes de ajuste estructural arrasaban el país, especialmente en el sector agrícola, cuyos efectos culminaron con la crisis alimentaria de 2008. La agricultura campesina haitiana sufrió el dumping de los productos agrícolas estadounidenses. «Las políticas macroeconómicas apoyadas por Washington, la ONU, el FMI y el Banco Mundial no se preocupan en absoluto de la necesidad de desarrollo y de la protección del mercado nacional. La única preocupación de estas políticas es la producción a bajo coste para la exportación hacia el mercado mundial».[8] Por consiguiente, es escandaloso oír que FMI diga que «está listo para ejercer su función con el apoyo apropiado en los dominios de su competencia».[9]

Como se expresa en el reciente llamamiento internacional, «Haití nos llama a la solidaridad y al respeto de la soberanía popular»: «A lo largo de los últimos años y junto con muchas organizaciones haitianas, hemos denunciado la ocupación militar por parte de las tropas de la ONU y los impactos de la dominación impuesta por medio de la deuda, el libre comercio, el saqueo de su naturaleza y la invasión de intereses transnacionales. La condición de vulnerabilidad del país a las tragedias naturales –provocada en gran medida por la devastación del medio ambiente, por la inexistencia de infraestructura básica, por el debilitamiento de la capacidad de acción del estado- no está desconectada de esas acciones, que atentan históricamente contra la soberanía del pueblo.

»Es momento de que los gobiernos que forman parte de la MINUSTAH, las Naciones Unidas y especialmente Francia y Estados Unidos, los gobiernos hermanos de América Latina, revean esas políticas a contramano de las necesidades básicas de la población haitiana. Exigimos a esos gobiernos y organizaciones internacionales sustituir la ocupación militar por una verdadera misión de solidaridad, así como la urgente anulación de la ilegítima deuda que hasta el día de hoy se cobra a Haití.»[10]

Independientemente de la cuestión de la deuda, se teme que la ayuda tome la misma forma que la que acompañó al tsunami que devastó, a fines de diciembre de 2004, varios países de Asia (Sri Lanka, Indonesia, India y Bangladesh),[11] o incluso la ayuda después del ciclón Jeanne en Haití en 2004. Las promesas no se cumplieron y una gran parte de los fondos sirvieron para enriquecer a las compañías extranjeras o a las cúpulas locales. Esas «generosas donaciones» provienen mayoritariamente de los acreedores del país. En lugar de hacer donaciones, sería preferible que anularan las deudas que tiene Haití con ellos: totalmente, sin condiciones e inmediatamente. ¿Podemos realmente hablar de donaciones cuando sabemos que la mayor parte de ese dinero servirá para el pago de la deuda externa o para el desarrollo de «proyectos de desarrollo nacional», decididos de acuerdo con los intereses de esos mismos acreedores y de las oligarquías locales? Es evidente que sin esas donaciones inmediatas sería imposible pedir el reembolso de una deuda cuya mitad, por lo menos, corresponde a una deuda odiosa. Las grandes conferencias internacionales de cualquier G8 o G20, ampliado a las IFIS, no harán avanzar en nada el desarrollo de Haití sino que reconstruirán los instrumentos que les sirven para establecer sólidamente el control neocolonial del país. Tratarán de garantizar la continuidad en el reembolso de la deuda, base de la sumisión, al igual que en recientes iniciativas de alivio de la deuda.
Por el contrario, para que Haití pueda construirse dignamente, la soberanía nacional es el desafío fundamental. Una anulación total e incondicional de la deuda reclamada a Haití debe ser el primer paso de una política más general. Un nuevo modelo de desarrollo alternativo a las políticas de las IFIs y a los acuerdos de partenariado económico (APE firmado en diciembre de 2008, Acuerdo Hope II, etc.) es necesario y urgente. Los países más industrializados que sistemáticamente explotaron Haití, comenzando por Francia y Estados Unidos, deben pagar reparaciones con un fondo de financiación para la reconstrucción controlada por las organizaciones populares haitianas.

Traducido por Griselda Pinero y Raúl Quiroz


[1] Eric Toussaint es presidente del CADTM Bélgica (Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, www.cadtm.org ). Es autor de Banco del Sur y Nueva Crisis internacional, Viejo Topo, Barcelona, Enero 2008; autor de Banco mundial, el golpe de estado permanente, Viejo Topo, Barcelona, Enero 2007; autor de La Bolsa o la Vida, CLACSO, Buenos Aires, 2004; Coautor con Damien Millet de 60 Preguntas/60 respuestas sobre la Deuda, el FMI y el Banco Mundial, Icaria/Intermón Oxfam, Barcelona, 2010. Sophie Perchellet es vice-presidente del CADTM-Francia
[2] Eduardo Galeano, «La maldición blanca», Página 12, Buenos Aires, 4 de abril de 2004.
[3]http://www.haitijustice.com/jsite/images/stories/files/pdfs/Ordonnance_de_Charles_X_de_1825.pdf
[4] http://www.diplomatie.gouv.fr/fr/IMG/pdf/rapport haiti.pdf
[5]http://www.imf.org/external/pubs/ft/scr/2009/cr09288.pdf (página 43)
[6] http://www.cadtm.org/Le-CADTM-exige-que-la-restitution

[7] Ver la publicación del CADTM, Pour un audit de la dette congolaise, Lieja, 2007, en el sitio http://www.cadtm.org/spip.php?page=imprimer&id_article=2599
[8] Ver http://www.cadtm.org/Haiti-Le-gouvernement-mene-une
[9] http://www.liberation.fr/monde/0101613508-haiti-l-aide-internationale-se-mobilise-apres-le-seisme
[10] http://www.cadtm.org/Solidaridad-y-respeto-a-la
[11] Ver Damien Millet y Eric Toussaint, Los Tsunamis de la deuda, editorial Icaria, Barcelona, 2006

Décimas a Mario Benedetti,

Tengo un mañana que es mío

y un mañana que es de todos,

el mío acaba mañana

pero sobrevive el otro.

-Yesterday y mañana-

(Mario Benedetti)



Décimas

A Mario Benedetti

Por Beto, compañero Oaxaqueño


Partió el Maestro Mario

Benedetti al universo,

dejando aquí sus versos

de canto contestatario.

Bajo el poder del contrario

mostró el plural al gentío,

la fortaleza del río

que va abriendo camino,

construyendo así su sino

tengo un mañana que es mío.

Mostró el varios, en su prosa

el nosotros como causa,

entre un todos que se encausa

como vía poderosa.

Fustigó al que destroza

con verso y canto a su modo,

"en la calle codo a codo"

con su verbo y su palabra,

mostró un futuro que labra

y un mañana que es de todos.

"Que el Sur tambien existe"

"Y defensa a la alegría",

son ejemplos de porfia

de su verso que resiste.

Ese, que hoy persiste

y repica cual campana,

mostrándonos la ventana

de esperanza que extendió,

ese que ayer escribió

el mío acaba mañana

Lloramos y no olvidamos

"preso que mira a su hijo",

porque es el espejo fijo

de los años que pasamos.

Por todo los que soñamos

con respaldo del vosotros,

pues tu verso es de nosotros

redoblando en nuestro oído,

tu físico se ha ido

pero sobrevive el otro.

Beto

19 de Mayo 2009

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